Café de las Marquesas

Una tradición centenaria

El café fue introducido en la Polinesia Francesa a partir de la isla Reunión, en el Índico, y tiene una tradición centenaria de cultivo en este territorio francés de ultramar más conocido popularmente como Tahiti y sus islas. Hace algo más de 30 años en la isla de Ua Pou, perteneciente al archipiélago de las Marquesas, crecía sólo la variedad arábica y algo de caturra, pero fueron atacados por la roya y casi desaparecieron todos, aunque todavía se encuentran algunos cafetos desperdigados.

Un poco de historia

Un café con cuerpo, ligera acidez y un toque amargo herbáceo con un largo final de boca.


La mano de obra resulta cara en toda la Polinesia Francesa y esto encarece la recolección del café, que queda restringida a los ámbitos familiares. En épocas de máxima producción, el café de la Polinesia era considerado como “superior”, de un color verde homogéneo. En la taza daba un café con cuerpo, ligera acidez y un toque amargo herbáceo con un largo final de boca. Sin embargo nunca llegó a tener la fama y prestigio del café cultivado en Nueva Caledonia o la Isla Reunión, otros dos territorios franceses situados en el Pacífico y en el Índico respectivamente. En el archipiélago de la Sociedad, hay cafetos asilvestrados en Tahaa, la pequeña isla que comparte la barrera de arrecifes con Raiatea. En Bora Bora el café fue introducido en 1.942 por unos soldados americanos originarios de Kona, una isla de Hawai que produce actualmente un café de gran calidad. Los soldados instalaron aquí una de sus bases para defender la Polinesia durante la II Guerra Mundial.

Cafés asilvestrados de Taha

La mano de obra resulta cara en toda la Polinesia Francesa y esto encarece la recolección del café, que queda restringida a los ámbitos familiares. En épocas de máxima producción, el café de la Polinesia era considerado como “superior”, de un color verde homogéneo. En la taza daba un café con cuerpo, ligera acidez y un toque amargo herbáceo con un largo final de boca. Sin embargo nunca llegó a tener la fama y prestigio del café cultivado en Nueva Caledonia o la Isla Reunión, otros dos territorios franceses situados en el Pacífico y en el Índico respectivamente. En el archipiélago de la Sociedad, hay cafetos asilvestrados en Tahaa, la pequeña isla que comparte la barrera de arrecifes con Raiatea. Pero la población autóctona nunca le dio excesiva importancia y su cultivo hoy ha desaparecido, pues el personal saca más provecho dedicándose al turismo que recolectando las cerezas, por lo que en el interior de la isla se pueden ver algunas matas de café completamente cubiertas de maleza.

Las Islas Marquesas de Mendoza

Situadas a setecientos kilómetros al sur del Ecuador y a mil ochocientos al noroeste de Tahiti, casi cuatro horas de vuelo, se extiende el archipiélago de las Islas Marquesas.

Deben su nombre al español Álvaro de Mendaña que las descubrió en 1595 llamándolas “Islas Marquesas de Mendoza” en honor al virrey de Perú, García Hurtado de Mendoza y Manríquez, marqués de Cañete. Se dividen en dos grupos: el del norte, donde se halla la isla de Nuku Hiva, la más grande del archipiélago y las pequeñas Ua Pou y Hua Huka; y el del sur, cuya isla principal es Hiva Oa, y donde se encuentran así mismo Tahuata y Fatu Iva. Estas seis islas habitadas poseen una población que ronda en total los 10.000 habitantes. Además existen otras seis islas que están sin habitar: Motane y Fatu Huku en el grupo del sur y Hatu iti, Eiao, Hatutu y Motu One, en el del norte. En total, 1274 kilómetros cuadrados. Todas las islas tienen un origen volcánico y, menos Ua Pou, forman parte de una larga cadena submarina de 360 kilómetros de longitud orientada de noroeste a sudeste.